White Day: A Labyrinth named school

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6.5

Bueno

El terror es uno de los géneros más explotados durante los últimos años en el género de los videojuegos. Slender, Resident Evil 7 con su novedades e innovaciones en cuanto a mecánicas jugables y Outlast, sobretodo este último, han marcado un punto de inflexión durante estos últimos años. Ya sea por sus mecánicas jugables o sus historias, hemos vuelto a sentir miedo, nerviosismo y tensión, algo que consigo con creces el juego que nos centra hoy: White Day: A Labyrinth Named School.

Tercera remasterización de White Day: A Labyrinth Named School

Un flechazo a primera vista desencadena en una terrorífica historia.

Los seguidores del terror asiático seguro que sabréis de lo que vamos a hablaros. La manera de transmitir miedo que consiguen en el país del sol naciente y sus vecinos es completamente diferente al que estamos acostumbrados en occidente. El cine americano nos enseña un horror más visceral, pero en Japón y Corea, especialmente este país tienen una atmósfera más clásica, con elementos distintos basados en su cultura y trasladándonos a lugares que nos mantienen en una tensión constante. The Ring -en su versión asiática- es un claro ejemplo de lo que os comentamos.

White Day: A Labyrinth Named School regresa después de varios años. En 2001 fue su debut en el mundo de los videojuegos, vio un remake en 2009 y luego en 2015, ambas re-ediciones en teléfonos móviles. Este año regresa a PlayStation 4 y PC. ¿A la tercera irá la vencida?

White Day: A Labyrinth Named School es un videojuego que bebe mucho de las mecánicas de juegos mencionados anteriormente, retándonos a sumergirnos en una escuela en la que el constante peligro, situaciones terroríficas y la tensión están a la orden del día. Su argumento nos centrará en el papel de un chico recién llegado a su escuela que se enamora a primera vista de una de las alumnas más populares de este lugar. El la observa desde la distancia sin atreverse a hablar con ella y comprobará que ha olvidado su diario. Nuestro protagonista decidirá devolvérselo junto con un regalo, pero pronto descubrirá que la escuela en la que se ha inscrito es un lugar completamente distinto de noche.

Los sustos están a la orden del día pero muchos de ellos no están justificados.

Terror asiático con mucha infiltración

Contamos con un juego en primera persona en la que la exploración será la tónica principal. Prácticamente todo lo que nos rodea dentro del título se puede examinar, desde cajones o taquillas hasta objetos que se encuentren esparcidos por este lugar. Una de las mejores cosas que ha logrado de manera notable es la sensación de tensión que permite transmitir, en todo momento tendremos que resolver puzzles y descubrir secretos, todo esto con la sensación de estas perseguidos por el conserje. Durante todo momento este vigilante estará rondando por los pasillos y en el momento en el que nos encuentre habrá que huir a toda velocidad y esconderse en cualquier rincón. En este momento la oscuridad será nuestro principal arma ya que esto dificultará que nos hallen. Pero el principal problema es que huir a gran velocidad hará que el protagonista acelere su ritmo cardíaco, momento que puede utilizar el conserje a su favor para escucharnos y encontrarnos.

Este elemento del vigilante da un buen toque de tensión pero aparece de manera demasiado constante, pudiendo encontrarnos en el momento que menos esperemos, acabe con nosotros y nos obligue a empezar desde el último punto de guardado. Este elemento para salvar las partidas tiene una característica clásica de los juegos survival-horror de los noventa, para guardar contaremos con una serie de rotuladores y deberemos de escribir en paneles escolares, por lo que salvar el progreso se parecerá a Resident Evil y sus clásicas máquinas de escribir. También cuenta con una opción de guardado automático pero pero se realiza en unos momentos puntuales.

Incorpora un sistema de decisiones que desembocará en uno de los nueve finales.

Conforme vayamos avanzando por la historia iremos encontrándonos con distintos alumnos que nos ofrecerán misiones y trabajos puntuales para ayudarles. Un detalle interesante son las conversaciones que nos ofrecen múltiples opciones para responder. Estas decisiones nos llevarán a obtener uno de los nueve finales distintos. El videojuego cuenta con varios niveles de dificultad, permitiendo en los más sencillos conocer donde se encuentra la posición del conserje, entre otros elementos. Algo que para nada nos ha gustado es el masivo uso de los gritos o screamers, que aparecerán de manera puntual con una cara y un grito desgarrador, algo totalmente innecesario, gratuito y que no aporta para nada. Sus puzzles son meras anécdotas, principalmente porque hay pocos y son de una gran sencillez.

Una remasterización correcta, pero no perfecta

Técnicamente, White Day: A Labyrinth Named School llega nos trae una remasterización correcta pero cuyo aspecto gráfico no ha envejecido muy bien. Sus aspecto recuerda a un género de PlayStation 2 pero con un reescalado de imagen, dando unas figuras que no cuentan con demasiados polígonos pero si con una resolución más que correcta y buena definición. Los efectos de iluminación y la ambientación tenebrosa ha sido bien lograda, trayéndonos escenarios variados y repletos de detalles que investigar. Hacer especial hincapié a las animaciones de los personajes, concretamente a la del conserje, un personaje que irá cojeando al perseguirnos y cuyos movimientos son realistas.

Lo que respecta a su banda sonora, una mera anécdota. Canciones banales, composiciones que no aportan realmente nada y en las que el silencio será la principal baza para causarnos tensión y terror. Los efectos de sonido son muy logrados, contando con pisadas o golpes en los momentos que logremos tranquilidad. El juego llega con textos de pantalla en castellano y doblado en dos idiomas, inglés y coreano.

Tercera remasterización, esta vez para PlayStation 4 y PC.

Un juego para los fans del terror asiático

White Day: A Labytinth Named School es un buen juego, trae una buena ración de miedo y tensión, que es algo que últimamente no hemos logrado ver conseguido de manera eficaz en los videojuegos -a excepción de algunos desarrollos independientes-. Su historia no engancha demasiado, pero si sus mecánicas de infiltración y aventura, además de su ambientación que es bastante conseguida. Eso sí, criticamos el uso de los screamers que no aportan nada y simplemente nos harán sobresaltarnos en los momentos más insospechados. Es una buena conversión, pero no perfecta. Si quieres una buena ración de terror asiático te aconsejamos que te hagas con él en PlayStation 4 y PC.

Hemos analizado White Day: A Labyrinth Named School gracias a un código proporcionado por PQube

Lo mejor:

  • La posibilidad de explorar cada rincón
  • Su ambientación, bien lograda
  • El sistema de decisiones y sus nueve finales

Lo peor:

  • El uso de screamers. Innecesario
  • Los puzzles metidos con calzados
  • Técnicamente no ha envejecido bien
6.5

Bueno

Historia - 7
Jugabilidad - 7
Gráficos - 6
Sonido - 6
27 inviernos. 23 años desde que mi madre me dio un mando de NES y comencé en este gran mundo. 10 años en el sector de la prensa del videojuego que tantas alegrías me ha dado.

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